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viernes, 15 de julio de 2011

De música y músicos

Presento a mi casa de venta de instrumentos musicales...no podía faltar una, está en el pueblo rústico.



Las otras son fotografías del parque.
Cuenta la historia que estaba un niño sentado con la espalda apoyada en un árbol, contemplando el vuelo de un pájaro. Ante él se extendía un prado a orillas del Rihn.
Los árboles parecían cantar y la brisa acariciaba sus mejillas. Ahí nació su sexta sinfonía.
Un día otro músico  leyendo a Shakespeare  encontró este verso:
Hark, hark la alondra canta a la puerta del cielo. De inmediato escribió al dorso de un menú la canción hark, hark, canta la alondra. Ese músico era Schubert.
Una de las reglas más odiadas por Debussy era la que enseñaba que solo ciertas notas podían tocarse juntas ( armonía). El sostenía que que toda nota de la escala podía unirse a cualquier otra...nació una de las más hermosas melodías: la canción de cuna de Jimbo, en la que una niña canta una canción de cuna a su elefante de juguete, para que se duerma.
Recomiendo escuchar Reverie de este compositor y su Claro de luna, tan famoso.
Que tengais un buen día y gracias por vuestra visita

domingo, 10 de julio de 2011

R.L.Stevenson






R.L.Stevemson regresó en 1880 a su casa de Escocia, después de una larga estancia en América, pero ante la inclemencia del clima, se trasladó a Suiza.
Junto a su hijastro Lloyd pasaba buenos momentos entablando complicadas guerras con soldaditos de plomo sobre un enorme mapa.
Ambos trabajaban componiendo y pintando en una pequeña imprenta.
Un día Lloyd le pidió que le escribiera una novela... de aventuras y sin mujeres.
¿Nada de mujeres?. ¿ Porqué no?
Escribió la isla del tesoro, en principio titulada "The sea cook", donde solo aparece una mujer.
Una novela para pequeños y grandes que guarda a través de los tiempos un preciado tesoro: despertar en nosotros la fantasía de que en mayor o menor medida fuimos aventureros en otro tiempo.
Gracias por vuestra visita